miércoles, 15 de junio de 2011

nunca más mamá te vayas.

¿Por qué te quedás vos siempre con la pelota? me dijo aquella sabia mujer. No lo sé siempre ando adorando frases y tarareando en voz baja para que todo parezca perfecto. Para que vos parezcas perfecto. Cuando la pelota me llega, yo la tomo, la atajo y la guardo. ¿Qué sentido tiene?

Los domingos son vacíos y me siento confundida...por aquella razón: Yo me hago cargo de atajar aquella pelota que no me corresponde, que me confunde, que me dispersa. Me pierdo. No fallo.

"¿Quién me abrazará por siempre? ¿Quién me curará la tos?" resonaba mientras estaba en el colectivo. Y recordé (con esa canción de fondo) cuando le dije hacía un par de horas aquella mujer la siguiente frase que nació de mi alma: tengo que deligarme. despegarme. desplegarme. necesito, despegarme y desligarme. Habrá que ver como funciona.

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